BECK (o música en un manga)
Tocaba manga, y tocará mucho más porque por ahora aparte de desarrollar una barriguita cervecera y de dormir más horas de lo normal con el sol tocando las narices tras la persiana, no hago nada digno de ser contado (JA)...
"Beck", en la versión animada "Beck, Mongolian Chop Squad" no es un manga al uso. No sólo su dibujo dista mucho del típico manga (¡incluso de vez en cuando los personajes tienen ojos del Mickey Mouse de los primeros tiempos!), su temática también: La música. A todos se nos ocurre lo mismo: ¿cómo puede funcionar un cómic sobre un grupo de rock? Que hagan una serie animada, puedo entenderlo, porque tendrá el aliciente de contar con una buena banda sonora, podremos sentir los conciertos llenos de sonidos, descubrir cómo toca cada personaje... Pero no un dibujo y unas letras sobre el papel. Nos equivocamos, claro.

Harold Sakuishi ha creado un manga capaz de trasladarnos al mundo de la música. La falta de sonido es compensada por un dibujo detallista que mejora muchísimo desde los primeros tomos, por una historia sencilla pero que evoluciona bien, y, sobre todo, unos personajes muy entrañables y creíbles. Llenos de defectos, se entiende.
En pocas palabras, Koyuki Tanaka es un protagonista completamente ahostiable y con la vida más aburrida que pueda existir hasta que conoce a un guitarrista, Ryûsuke Minami, al resto de su banda, a su hermana (con la que por supuesto habrá tema)... y a su perro tipo Frankestein Beck, que dará nombre a la banda que, tras los problemas de turno, acabarán formando. La cosa no se queda ahí, claro. El grupo pasará por sus buenos y malos momentos, se verá de qué pasta está hecho cada uno de los componentes, etc. Aún lo estoy leyendo (hay unos 33 tomos, y creo que ya acabado en Japón), y la verdad es que me encanta, aunque hay que aguantar un poco en los primeros tomos hasta que se forme la banda... pero bueno, los primeros volúmenes de Bleach también apestan, y nadie dice nada.

Como aliciente para los que no les guste mucho el cómic japonés, hay que añadir que el autor hace constantemente guiños al mundo del rock y a la cultura pop en general, y que es muy divertido pasearte por cada tomo para encontrarlos. Los más obvios son las portadillas de cada capítulo, que imitan pósters y portadas de discos más que conocidos. Os dejo algunos ejemplos antes de despedirme, a ver si adivináis a cuál corresponde cada uno. ¡Un abrazo fuerte desde Niza! Por cierto, tenéis que ver el opening de la serie anime, merece la pena.





P.D: Tenía que hacer una mención especial para el bajista, Taira, inspirado en Flea, de los Red Hot Chili Peppers, y del que estoy completamente enamorada... (cosas como esta mantienen alto el nivel de frikismo)

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